Buscando información para elaborar este artículo, nos hemos encontrado con que Internet ha adoptado el concepto “Modelo Colaborativo” y lo ha escupido en mil y una definiciones. Analízalo: Esto NO es un modelo colaborativo correcto.

Sin embargo, nadie parece tener muy claro en qué consiste la economía colaborativa y qué startups o empresas de nueva creación se incluirían bajo el amplio paraguas de los modelos colaborativos.

Así que, lo que vamos a hacer es analizar qué no es un modelo colaborativo.

Si no satisface una necesidad en el ámbito de la colaboración, no estamos ante un modelo colaborativo

Puedes tener la idea más brillante del mundo, algo que consideras único y especial, pero si no satisface una necesidad en el ámbito de la colaboración, no estamos ante un modelo colaborativo. Por ejemplo, Blablacar surge como respuesta a una necesidad planteada por un colectivo: personas sin coche que necesitan desplazarse y quieren hacerlo de una manera económica y sin depender del transporte público. Esa necesidad se ha visto satisfecha por otro colectivo, complementario, que cuenta con un automóvil pero quiere compartir gastos de desplazamiento.

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No será un modelo colaborativo si triunfa de manera inmediata

Al tratarse de una ruptura con los modelos establecidos, la sociedad necesita un periodo de adaptación a los nuevos protocolos, modos de actuación, etc. Aunque estos plazos cada vez son mas cortos, sobre todo cuando los usuarios de dichos modelos son los conocidos como “millennials” (la generación nacida con el nuevo milenio).

Una ONG no pertenecerá nunca a un modelo colaborativo

Estos son negocios cuyo fin último es económico. Los participantes en el modelo colaborativo buscan, de uno u otro modo, conseguir un beneficio con su colaboración. En estos modelos, 1 + 1 siempre suma 3.

Enfoque business vs enfoque social (1)

Sin confianza en la Plataforma

Si el cliente no tiene un alto grado de confianza, tanto en la plataforma que sustenta el modelo colaborativo, como en los integrantes del mismo, no será posible que funcione. Hay que escuchar al cliente, conocerle y saber qué miedos se le plantean ante modelos novedosos como éstos.

Sin respaldo tecnológico

Sin el respaldo de las redes sociales, la tecnología y una plataforma potente que sustente el sistema, es imposible que un modelo colaborativo pueda tener éxito. Antes necesitábamos sentirnos poseedores de elementos materiales; ahora, por el contrario lo que queremos es un acceso inmediato y de manera temporal (no permanente) a ellos.

Sin definición del público

Si el público al que se dirige el proyecto y el tipo de colaboradores con los que se quiere contar no está bien definido, no se podrá hablar de un modelo colaborativo. Cuanto más específico sea el grupo, más posibilidades de éxito tendrá.

Así que, tras analizar todos estos puntos, tenemos claro lo que es y no es un modelo colaborativo.

Y un perfecto ejemplo de un buen modelo colaborativo es el Centro de Innovación de Despachos Profesionales.

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José Pedro Martín Escolar

Ayudo a los Despachos Profesionales en los Procesos y la Tecnología. Licenciado en Derecho, Máster en Asesoría Fiscal y Abogado colegiado. Más de 15 años de experiencia en la dirección de Despachos Profesionales. Inversor en startups tecnológicas y fundador del Centro de Innovación de Despachos Profesionales.

Actualizado el 30 de diciembre de 2019

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